Éste es uno de los pocos restaurantes de la costa guipuzcoana con unas vistas espectaculares del mar. Todo cristalera y decorado con tonos crema y blanco, hacen que se pueda “degustar” tanto la comida como el entorno.
Con capacidad para un máximo de 150 personas, resulta un escenario perfecto para disfrutar de una comida o cena, como para celebrar cualquier evento, familiar o profesional.