Visitar Bilbao es adentrarse en una ciudad que mira al futuro. Una ciudad en continuo cambio, que ofrece una doble visión: tradición y vanguardia. Recorrer su casco viejo y disfrutar de una oferta gastronómica basada en los típicos pintxos, dar un paseo por la ría, eje vertebral de la ciudad, visitar museo Guggenheim y el Museo de Bellas Artes.
Nos queda cerca también uno de los emblemas de Vizcaya – el Puente de Bizkaia – declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el Monasterio de San Juan de Gaztelugatxe, donde además de sentir el rugido del mar, podremos subir sus doscientas y pico escaleras y, al final de trayecto, tocar la campana con el deseo final de conservar el amor verdadero.
Y para los amantes de la naturaleza, visita obligada es la Reserva del Urdaibai, declarada reserva de la biosfera.
A escasos metros del hotel, podrán disfrutar también de un nuevo
campo de golf de 9 hoyos.

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