Tierra y mar se funden en la villa de Orio. Los orígenes y tradición marinera se muestran en cada esquina. La caza de la ballena y su rivalidad con los pueblos de sus alrededores por hacerse con tal preciado botín marcan sus colinas a través de las piras de fuego con las que avisaban de la proximidad del animal.
Lejos quedan ya aquellos días, aunque el espíritu pesquero estará presente siempre en su puerto y calles del casco viejo.
Orio es una villa que mira al futuro con gran interés. Caso del puerto deportivo, playas e instalaciones para el turismo.
Su proximidad a Donostia – San Sebastián, a tan solo 10 minutos del centro de la ciudad, hacen que sea un lugar especial para disfrutar de la playa de La Concha, el casino o el monte Urgull y volver a descansar con el único sonido de las olas del mar como música de fondo.
Es posible, además, practicar deportes como el surf, el senderismo, el buceo, parapente, paseo en vela, ….. o simplemente disfrutar de un buen pintxo y un txakoli de Getaria.
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